Esquinas en Diagonal

Esquinas en Diagonal 2

Una de las muchas cosas que he aprendido de mi madre es la costura. Claro, ella lo hace de manera excelsa y yo solamente sé coser líneas rectas pero, aun así, hacerlo me ha resultado muy útil en la vida. La semana pasada, habiendo terminado casi todas mis clases y con algo de tiempo libre por fin, compré un pedazo de lino azul precioso y decidí hacer unas servilletas para mi casa.

Yo había escuchado que coser las esquinas de las servilletas en diagonal era muy complicado, pero ni sabía qué era eso ni cómo hacerlo. Al tener la tarea en la mano, sin embargo, me puse a investigarlo. Después de ver varios videos de Youtube, la nueva universidad del mundo, me pareció que exageraban en la complejidad del asunto. Al contrario, me pareció que era bastante sencillo.

Pues me equivoqué. Reconozco que a las personas de los videos los cortes les quedaban mucho más exactos que a mí y los dobleces ajustaban con mucha más precisión de la que yo logré. Confieso que he estado a punto de rendirme tres veces y no he terminado ni la mitad de las servilletas… pero lo que sí he conseguido es una valiosa lección.

¿Por qué suelo pensar que a mi no me van a pasar las cosas que me pasan? Con todo lo bueno que tiene el pensar positivamente, es necesario tener un grado de objetividad a la hora de planear una actividad o tarea. Ya lo dijo San Bernardo, “el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones”.

¿Qué hacer entonces? John Whitmore en su libro “Coaching”, propone una serie de consideraciones que ayudan a las personas a asegurarse de que tienen lo que necesitan para llevar a cabo una tarea y quisiera que hoy nos quedáramos con dos de ellas. Por mi parte, planeo empezar a utilizarlas a partir de hoy.

1. ¿Qué obstáculos puede encontrar en el camino?

Esto nos ayuda a prever lo que puede impedirnos obtener el resultado deseado y adelantarnos con la solución. Cuando intento llegar a algún lado, por ejemplo, revisar la ruta anticipadamente me ayudará a encontrar el camino aún y si no puedo ver el teléfono temporalmente por seguridad. (Por ejemplo)

2. ¿Qué apoyo necesita?

El apoyo puede ser recursos o habilidades adicionales o la ayuda de personas específicas. Para mí, la asesoría de alguien que supiera hacer este tipo de esquinas me habría sido de mucha utilidad.

El famoso coach propone además una fórmula que a mí me parece esencial a la hora de empezar un proyecto:

“Califique en una escala del uno al diez, su grado de certidumbre en cuanto a su intención de llevar a cabo las acciones acordadas.”

Con esto, se aclara el nivel de compromiso que se tiene con la acción antes de iniciar. En mi caso, mi intención de estrenar las servilletas en un festejo que preparo para el sábado me ha hecho mantenerme fiel a la causa, a pesar de todo. Whitmore incluso asegura que, si no se tiene al menos una calificación de 8 en la intención, el proyecto no se llevará a cabo y lo mejor sería no empezar.

Después de este paréntesis hecho para reflexionar en mis aprendizajes, me voy de regreso al lino azul. Ustedes, ¿qué han aprendido de su último proyecto?

 

 

Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *